Si, parece mentira, con lo que corre, con lo que andamos juntas, pero hay que asumir la realidad... a mi mulata le han salido cartucheras, dos, a ambos lados, joerr, esta juventud que pronto de echa a perder, mucho decir de la gente mayor, pero ya, ya veremos como esta mas de una y mas de dos cuando llegue a mi edad, jejeje, (frase muy de ancianita ¿verdad?).
Bueno, bromas aparte, confieso que ayer lleve a mi mulata a que le pusieran sendas cartucheras, alforjas, porque....¡¡¡a mi me gustan gordas!, ¡¡¡¿¿¿Qué pasa??!!!. Así que después de varias conversaciones telefónicas
con una tienda en la calle Ferraz, decidí acercarme a ver que modelitos tenían y si le iban bien a mi querida mulata.
Una, hasta el momento, solo había ido a tres establecimientos del ramo, donde me había ido equipando con lo usual para ir en moto, unos guantes de verano reforzados, una cazadora de agujeritos con protecciones, y un casco integral, todo ello comprado en establecimientos donde la ropa estaba colgada, los cascos linealmente colocados y los guantes colgados de unas funcionales barritas... atendida como una se merece, por dependient@s solicit@s , correctamente vestidos que me informaban y aconsejaban sobre que era lo que mejor para acompañar a mi mulata.
Así que ayer, después de un día de Despacho aburrido, con una cliente a quien consolar a ultima hora por lo cabronazo que era su marido, decidí acercarme al establecimiento de Ferraz (calle pija donde las haya, por cierto), especialista en accesorios para Custom, para ver esas cartucheras. Dejo mi moto correctamente aparcadita en la calle, miro a la derecha, a la izquierda...¿pero donde coño esta el establecimiento?. En la esquina con Marques de Urquijo descubro 8 ó 10 customs aparcadas (customs que deben ser los primos ricos de la mía, claro), y hacia allí me dirijo ...miro otra vez a un lado y a otro y tropiezo con una pequeña entrada de un ¿?¿?¿?¿, no se como llamarlo todavía, asomo la cabeza por al angosta puerta y mi vista divisa, bielas, amortiguadores, puños, herramientas, llaves, tuercas, tornillos, etc., todo en batíburrillo tirado por el suelo.
Hay un personaje al lado de una preciosa custom, mezcla de Fumanchu con Don Quijote, todo vestido de negro, pelo largo y canoso recogido con una coleta y con una barba que le llega hasta el pecho recogida en tres coletas (sí, 3), que levanta la vista de ella y me mira, me miraaaaaaaaaaaaaa . Yo, en ese instante, no sé si salir corriendo pero como una es muchas cosas, incluida cobarde, pero sobre todo curiosa, me quedo y digo
- Hola, he llamado esta tarde y he hablado con una señorita (aki el sujeto ladea la cabeza y alza una ceja en señal de asombro), sobre unas alforjas para mi moto.
-
- Ahhh, pues tienes que esperas porque se ha ido a tomar unas cervezas (aki la que pone cara de asombro soy yo, claro, porque tomar café es la escusa normal, pero cerveza...).
-
- Bueno, ¿espero?, pregunto muy, pero que muy dudosa.
-
- Vale, apaláncate por ahí.... (¿apaláncate por ahí?, me repito mentalmente yo)
Ahora si que estoy por salir corriendo, pero cuando me doy la vuelta para salir tropiezo con una mujer, joven, morena, con chupa de piel, camisa blanca ajustada y casco en la mano... y, claro, ya si que no me voy, y procedo a ser obediente y a apalancarme. Viene la "señorita" con la que la "múa" había estado hablado telefónicamente.... ¡Hay que ver como nos hacemos una idea mental de la persona con la que hablamos, por la voz que tiene al teléfono!, yo me imaginaba una persona dulce, algo así como una Barbie y me encuentro con una Bratz, pelirroja, de pelo largo y con mas tatoos que un heavy metal, pero tan encanto en persona como por teléfono... lo que son las cosas.
Le digo lo de las alforjas, me dice que si, que traiga la moto y me las pone.."¿ahora?", le digo yo, "¿¿sí, sí, verdad Chema?", ¡¡¡¡¡¡¿¿¿¿Chema????!!!! El tío del apalanke se llama Chema!!!, en fin... en ese momento otros tres sujetos con pinta de Ángeles del infierno, tripudos, barbudos, y con chalecos de cuero con el logo de la Harley Davinson, entran, perdón se apalakan en el local, y me miran de arriba abajo, y es en ese momento en el que caigo del guindo y me veo vestidita de abogado es decir, traje azulito, camisetita mona, y zapatitos mocasines azules de vestir... Ayxxxx en que hora he venido, pero ya no puedo retroceder así que haciéndome la valiente les digo "ahora traigo la amoto para que me la pongáis wapa". Y ahí se queda el quinteto de la muerte, mirándome, con sendas litronas en la mano, y haciendo apuestas para ver cuanto tardaré en caerme de la moto, y yo pensando "dios mió, que no me caiga, que no me escurra con los puñeteros mocasines, que es cuesta abajo y puedo terminar como una calcomanía".
Al final logre llevarla hasta la puerta, con cierta dignidad, a pesar de que sí, los mocasines escurrían que daba gusto, pararla sin caerme y como si fuera una motera veterana, bajarme de ella sin hacer "demasiado" el ridículo.
Pues Chema resultó ser un tío encantador, terminamos bebiendo litrona, no me cobró la mano de obra, nos hicimos amiguetes, y quedamos en vernos otro día.... Por cierto, las alforjas, ¡¡¡de lujo!!.

BEER PARA CREER.
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¿Que ha ocurrido?. Ays por favor.....