Hoy ha tocado ir de compras. Los sábados es lo que tienen que todo lo que no puedo hacer entre semana (mas que nada por aquello de que tengo que ganarme los garbanzos con el sudor de mi frente) toca hacerlo el sábado.
Ese día de la semana que una espera impaciente, como agua de mayo (¡¡¡por dios, como puedo hablar de agua con lo que ha caído en esta semana¡¡¡), pensando en quedarse hasta tarde en la camita, roncando, retozando y esas cosas, pues no, de eso nada, toca salir corriendo de la cama, ir al super a por viandas varias antes de que tenga que hace el boca a boca al pobre frigorífico que se ha quedado en los "huesos". Y, para remate de la faena, también toca ir de compras varias tales como ropita ante la insistencia de mi contraria que amenaza con llevarme cogida de una oreja.
Así que por el bien de la armonía familiar, me arrojo de la cama, me makeo y me tiro a la calle antes de que la susodicha lleve a cabo su amenaza.
Hoy ha tocado compra de vaqueros, lugar en el Corte Ingles,
- Hola les puedo ayudar en algo, dice la señorita de turno (por cierto, no tan de turno, rubia, 1, 75, talla "S" real no como otras y unos ojos de gata que, en fin....)
- Pues si, quiero unos vaqueros, normales, de toda la vida, clásicos, sin florecitas, sin brillantitos, no acampanados, rectos, de 5 bolsillos. (en cuestión de vaqueros, yo tengo las ideas muy claras).
- A ver,... pruébese este que creo que es su talla, allí están los probadores, luego me llaman para cogerle la medida a los bajos.
- Vale
Una vez comprobado que ese vaquero está hecho para mi, le digo a mi contraria que por favor me traiga a la rubia buenorra esa, digo a la amable señorita, para que me coja los bajos de los pantalones, claro, no pensemos lo que no es.
Mi nena obediente regresa con la rubia buenorra y ésta muy decidida entra en el vestuario, y.... ¡¡¡cierra la puerta en las mismísimas narices de mi contraria!!!, diciendo:
- Perdona que cierre por dentro pero como esto es tan pequeño no cabemos todas.
Uhmmm, ¿¿¿como describiría yo los 3 minutos posteriores????
Primer momento.- pasmada me quedo mirando a la rubia tremenda a través del espero (últimamente esto se esta convirtiendo en costumbre)
Segundo momento.- la rubia tremenda agachada y mirándome desde abajo con una gran sonrisa me dije a modo de excusa "es que como soy tan alta..." y yo asintiendo con la cabeza como una boba, "si, claro, si"
Tercer momento.- salgo del vestuario y... ¿Dónde se ha metido mi contraria??, pues tres pasillos mas allá, con cara de circunstancias, cejijunta, y con una cara de "cuando vengas para acá ya te voy yo a arreglar el cuerpo", que ganas me han dado de hacerme invisible o camuflarme entre el resto de la ropa. Pero luego he pensado, "pero si yo no he hecho nada", así que... he ido a pagar. Y esa ha sido otra odisea porque la rubia tremenda por alguna circunstancia desconocida se ha hecho un lío con los talones de pago y hemos tardado 15 minutos en terminar la operación entre jajajas, y miradas de súper cabreo de mi dragona.
Conclusión, sí tengo ya la nevera llena, un vaquero nuevo, y una contraria que lleva todo el sábado sin dirigirme la palabra. ¿Alguien lo entiende?
NOTA PARA PDA.- Ir a comprar ropa yo solita la próxima vez.
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¿Que ha ocurrido?. Ays por favor.....