Voy a…..
Ya estamos de nuevo a viernes, viernes de una semana larga, intensa, a veces amarga y finalmente, esperanzadora.
Parecía que no nunca iba a llegar el fin de semana con todo lo que arrastra… ilusiones por los dos días que se avecinan de descanso, de proyectos de ocio, de risas con amigas, salidas y entradas…. pensamos en el fin de semana como si las horas de esos dos días (dos días para las afortunadas, de sobra sé que hay quien solo cuenta con uno y algunas ni eso), se duplicaran y en vez de tener 24 horas como cualquier otro día, tuvieran 48. Hacemos planes y mas planes,
- - voy a levantarme tarde, no antes de las 10 de la mañana,
- - voy a leer ese libro que lleva encima de mi mesilla 2 meses sin que haya logrado llegar a
la pagina 76 de las 250 que tiene, - - voy a llamar a mis amigas heteros, esas que hace un mundo con las que no hablo, a ver que tal les va,
- - voy a salir a mirar esa casa de motos a ver si veo a la reina de mis sueños, con permiso de mi contraria, claro,
- - voy a salir a comer con mi mujer, luego del café, haremos siesta y lo que la siesta conlleva”,
- - “voy a ……”
Es decir, para hacer todo lo que queremos tendríamos que tener días no ya de 48 horas sino de 72 y aún así, difícil lo tendríamos.
Al final todos esos “voy a” se convierten en un “no he hecho…” exclamado con aires pesarosos y desencantados. Porque al final,
- - te has tenido que levantar a las 8 de la mañana (eso sí, media horita mas tarde que el resto de los días, algo es algo), porque el sábado toca compra, para variar, y el domingo vienen a casa esos amigos de toda la vida y al menos deberías quitar el polvo y pasar la aspiradora, que si no lo haces el finde ya me dirás tú cuando lo haces.
- - El libro sigue en la pagina 76, como mucho en la 77 porque cuando llegas a la cama se te caen los parpados y ya no eres capaz de leer nada mas
- - Las llamadas se quedan sin hacer porque, la realidad es que ya no sabes de que hablar con esas amigas con las cuales hace mas de 2 meses que no te hablas y que ahora no tienen casi nada en común contigo
- - No vas a la casa de motos porque sabes que si vas, te encapricharas como una niñita pequeña en una juguetería y no razonarás y al final no vas a esperar a que te llamen de la tienda de segunda mano y te vas a comprar una moto nuevecita, contra todo pensamiento lógico y razonable.
- - No sales a comer con tu mujer porque has terminado hasta los mismísimos del supermercado, de la gente que va al supermercado, de las cajeras del supermercado a las cuales ya ni
miras aunque sean diosas Venus desnudas delante de cajas registradoras ultra modernas, porque te has cabreado, en la pescadería, en la carnecería, con la señora que se ha colado, con el dependiente mas lento que una carrera de caracoles; porque te han pasado varios carritos llenos por encima del pie, porque te han vuelto a cambiar por enésima vez en lo que va de mes la disposición de los productos y donde estaba la mayonesa ahora están los productos de limpieza con lo que te has tirado horas y mas horas, yendo de un lado para otro. Total que te has puesto de un humor imposible, y comes en casa lo mismo dá el qué (e incluyo pescado), y te quedas sopa en el sillón hasta que algún anuncio de la TV con el sonido mas alto de lo habitual te despierta, con lo cual la siesta no es tal y el resto de la siesta menos.
Y cuando llega el domingo… ¡¡ecco, cuando llega el domingo!!! te das cuenta de que, has desperdiciado el sábado y además tienes que arreglarte (otra vez vestida de persona seria y responsable) para ir a comer con un matrimonio, 10 años mayores que tu, amigos de toda la vida, en los cuales te ves reflejada para cuando llegues a su edad y, la verdad, esa visión futura te da pavor; mantener una conversación “políticamente correcta” (ellos del PP mas acérrimo, yo del PSOE mas Light y desencantado, y Miel de UI a punto de tirar la toalla), y terminar con un whisky en la mano hablando de la demanda de Nulidad de Patentes (tema apasionante donde los haya) que vas a interponer en su nombre.
Al final de la tarde del domingo….. Miras para atrás y piensas “de todo lo que quería hacer que he hecho?. Nada, te respondes aunque no quieras. Y entonces ¿porque coño deseas con tanta intensidad que llegue el fin de semana?. Vete tu a saber, el ser humano es así de raro.
NOTA POTERIOR.: Ahí os dejo un video que he descubierto hace ná y que me ha gustado para compartir con las que me cotillean.